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La Reina Conchita

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Concha Ocaña Ojeda “La Reina Conchita” gozaba del aprecio de la sociedad de Pasto. Por su manera especial de ser se consideraba Miss Universo. Tenía siempre respuesta oportuna a cualquier pregunta que le formulaban sobre su reinado. Fue siempre original, en especial en el vestuario; muy florido, lleno de colores y extravagancias, particularmente sus maquillajes que ella llamaba mermeladas. Se depilaba las cejas, pintándose y acentuándose la pintura de los labios. Siempre para que se la viera como reina de belleza.
Se jactaba de su condición de pastusa. Decía pertenecer a rancias familias, de allí sus apellidos Ojeda Ocaña. Estaba siempre en eventos sociales y políticos, en primera fila, ya que nadie le negaba la entrada, y una vez cumplido el saludo protocolario se retiraba.

No había carnaval en Pasto que ella perdiera. Más conocida que Pericles Carnaval. Encabezaba los desfiles de la Familia Castañeda, además del seis de enero con su atuendo especial y corona, repartiendo flores; El maestro Alfonso Zambrano en el año de 1963 le elaboró como homenaje una carroza.
Cada situación de su vida fue una anécdota. Llevaba con mucha propiedad de sus amistades mundiales, mencionado a los presidentes Kennedy y Truman de los Estados Unidos, la reina Isabel, Evita Perón y Gabriela Mistral.

A pesar de que no sabía leer ni escribir, como asidua en escuchar noticia por la radio, conocía todos los detalles mundiales. Quien no conociera los desvíos mentales de la reina Conchita se convencía de los comentarios de nuestro personaje.

Se consideraba le reina de los obreros y no había fiesta brava a la cual no asistiera, vestida de manola.

Decía que todos los toreros famosos eran sus admiradores, mencionado a El Cordobés y a Manolete, al igual que al famoso cantante mejicano José Mojica, de quien decía se había consagrado al sacerdocio, por despecho amoroso, al no atender ella sus requerimientos.

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