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Chachagüí

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Historia

En este proceso se conjugan variados elementos: por una parte, la herencia indígena de sus habitantes, con su carácter socio cultural bastante cimentado y lento; por otro lado el andar desbocado de la historia con sus diversas épocas y costumbres e igualmente con sus mudantes personajes y valores.

Allí, en ese combinarse y estrujarse de lo viejo con lo nuevo, lo trascendental con lo efímero, lo autóctono con lo forastero, lo individual con lo comunitario, allí encontramos la motivación para este trabajo: tratar de ver como se enfrentan y responden, se mimetizan, se sincretizan y se doblegan muchas veces, los imaginarios culturales nativos ante una situación histórica dada.

Neblina persistente, grávida y oscura, y una llovizna tenaz que azota la cima de la Montaña, pequeños arroyos cuchichean cha, cha, cha en sus inicios de quingo en quingo, bajo la humedad hojarasca, pero al caer al rio son ya quebradas torrentosas. Como guarneciéndose de los precipicios y chorreras sobre un mínimo descanso de las colinas demora un caserío indígena entre las quebradas “Ojo de Agua” y “Matarredonda”, las paredes de los bohíos tiene el mismo color de la tierra amarillenta.

En viejos escritos se lo denominaba Chabchabí. En 1574 el Historiador Juan Velasco le da el nombre de Chacharbí. Posteriormente se lo conoce como Chachaví y Chachahuí. Pero los moradores le añadieron la letra “G” y les pareció más cómodo pronunciarlo así “CHACHAGÜÍ”. Su terminología se deriva de la palabra quechua: Cha: “Bueno” y Bí: Agua”, se traduce que gramaticalmente que “CHACHAGÜÍ”, significa “Buena Agua” o “Aguas Buenas”. Es un importante asentamiento en el territorio de los Quillacingas. Cieza de León lo nombra entre pueblos o caseríos de aquellos indígenas: “… Mocondino, Buysaco, Sanambu, Chachaví, Pinasaco, Mamendoy…”. Cree Monseñor Justino C. Mejía y Mejía que el nombre del poblado en tal lengua indígena podría significar “Aguas Buenas”, tal vez por la abundancia de este elemento por aquella época.

Chachagüí en los tiempos de la colonia era un importante asentamiento en el territorio de los Quillacingas; en el siglo XVII, fue asiento doctrinal de mucha trascendencia donde se enseñaba la doctrina cristiana, compuesto por unas pocas familias y unos 70 indios tributarios. Al comienzo de la colonia los sacerdotes Jesuitas constituyeron la hacienda de Cimarrones, cuya actividad principal era la cría de ganado bovino, el cual surtía los abastos de Pasto, Ibarra y Popayán. La primera capilla fue construida en paja. En 1670 se construyó otra capilla de adobe y bareque, por orden del cura beneficiado Sebastián López y la obra fue financiada con dineros del encomendero Manuel Velasco y Zúñiga para celebrar y administrar los sacramentos. Posteriormente se construyó una nueva capilla y casa cural de tapia apisonada y techo de paja y los actos religiosos y festividades las realizaba e sacerdote Ángel Santacruz, cura párroco de Matituy en aquella época.

En 1589, el encomendero Capitán Juan Crespo tuvo en la región veintitrés indios tributarios.

El Doctor José Rafael Sañudo, en sus “Apuntes sobre Historia de Pasto, segunda parte”, refiere que en 1633 Don Miguel Ortes de Velasco, padre de la poetisa pastusa Doña Jerónima Velasco, elogiada por Lope de Vega “tenía hato en Chachaví que fue de Francisco de los Olivos y que compro a la lucero (dueña de esclavos)”.

Se menciona también que el propio Don Miguel trajo a san Juan de Pasto “alguna cantidad de ganado”. Se deduce que en aquella época, la comarca era propicia para la cría de semovientes.

Años más tarde el padre Federico Viteri entusiasmo a las gentes para construir una capilla de tapia cubierta de teja, obra encargada al señor Juan Evangelista Erazo, terminó dicha capilla el padre Mateo Rosero. El actual templo fue construido por el reverendo padre José Ignacio Burbano, obra que se inició en el año de 1960 y se terminó en el año de 1964.

Según algunos historiadores se puede asegurar que una vez llevada a cabo la conquista empieza la dominación y explotación del pueblo indígena.

En 1542 la encomienda de servicios personales iba siendo sustituida por la de tributos, que se iban adoptando según las circunstancias del medio ambiente. A partir de esta época fueron creándose nuevas ciudades españolas, pero también, mediante las encomiendas y reducciones van surtiendo poblados indígenas nuevos que perduran en su mayor parte hasta la actualidad.

En los aspectos humanos podemos decir que indígenas se adaptaron relativamente bien al nuevo sistema de administración y economía, salvo cuando recibieron malos tratos, en cuyo caso se produjeron migraciones hasta las zonas alejadas de la influencia hispánica.

Para los Quillacingas fue más fácil por tener una cultura menos organizada. Participaban fácilmente en las fiestas patronales y religiosas. La castellanización se produjo fácilmente y comienza el proceso de mestizaje biológico y cultural que asentaría sus bases definitivamente en el siglo XVII.

Los dominadores imponen sus propias leyes, pisoteando su cosmovisión, las creencias y símbolos de la cultura indígena, lo mismo que su lengua y aprovechando su trabajo en beneficio del blanco. Chachagüí se entrega al encomendero Juan Rosero,” por el poder de su Majestad”.

Según las investigaciones sus viviendas fueron construidas en forma de bohío; sus paredes fueron de bareque, piso en tierra y techo de paja.

Para esa época se destacaron varias formas de viviendas:

Bohíos reunidos en pequeños grupos, estos pueden estar dispersos en los campos para menesteres de la agricultura; son de forma circular y tienen un sepulcro en el centro.

Bohíos en forma circular dispersos, con tendencia al enfilamiento y no tienen tumbas dentro de sí, las tumbas las localizaban en un cementerio cerca de ellos.

Edificios en forma rectangular de pequeñas y grandes dimensiones, enfilados en línea recta, en cuyos extremos se encuentran bohíos redondos.

Según investigaciones su población era supremamente grande, por lo cual su conformación social se deriva de los medios de producción dominante, no existía propiedad privada, en consecuencia no habían clases sociales muy demarcadas. El Cacique era quien servía de intermediario entre la tribu y la sociedad o estado y un grupo pequeño compuesto de chamanes o jefes religiosos y guerreros distinguidos compartían con el Cacique algunos privilegios; no existía un poblado que ejerza liderazgo político y económico sobre los demás, ni federación de tribus.

En esta reseña histórica de Chachagüí, se han investigado a los inicios hasta 1670, luego seguirá un gran espacio en blanco de más o menos dos siglos, no aparecen registrados los datos de la población, en aspectos como las parcialidades, el resguardo, el cabildo; se presume sea acuerdo a los mayores que esta documentación posiblemente fue quemada cuando desaparece el cabildo y las tierras fueron escrituradas en San Juan de Pasto entre los años de 1934 y 1950.

A partir de 1850 la historia y las vivencias de la comunidad serán reconstruidas por la tradición oral.

Se cree que la población de Chachagüí fue fundada aproximadamente en el año de 1830, siendo sus primitivos habitantes las familias de: Manuel Calvache, Toribio López, francisco Moreno, Juan Bautista Bolaños, Felipe Inca y Juan José Pinta.

El Corregimiento de Chachagüí fue creado en el año de 1875 y perteneció inicialmente al municipio de la Florida; sus primeros corregidores fueron: Toribio López y Manuel Calvache respectivamente.

En el año de 1908 Chachagüí dejo de ser corregimiento de la Florida para pertenecer al Municipio de Pasto y su primer corregidor fue Diógenes Delgado.

En 1912 se creó la primera escuela, los primeros maestros fueron: Las señoritas Carmela Dueñas y Enriqueta Benavides quienes se constituyeron como fundadoras; las clases se alternaban un día para  niños y otro día para niñas, se trabaja de lunes a sábado no tenían donde sentarse por lo cual lo hacían en el suelo y utilizaban como útil escolar la pizarra, un lápiz elaborado de piedra y un borrador; las maestras decidieron hacer una recolecta con la comunidad para comprar las bancas. En 1944 se construyó otra escuela para niños y el maestro fue Luís Guacas.

El primer párroco de Chachagüí, fue Federico Viteri, empezó la parroquia de Chachagüí a funcionar con sacerdote en propiedad a partir de 1922; antes era una vereda que pertenecía a Matituy, luego fue anexada a Nariño por esta razón muchas partidas de matrimonio y bautismo se encuentran en la Parroquia de Nariño. Desde 1936 funcionaba la Casa Cural en la plaza, una casa para el cabildo y un local donde funcionaba la primera escuela; en el centro de la plaza había cafetos y un árbol gigantesco de aguacate y sus calles llenas de hierba.

Hasta 1944 existió en Chachagüí el cabildo, La autoridad indígena era el Alcalde Mayor, Alcalde Segundo, Regidor Mayor y Regidor Segundo, Cuatro Alguaciles. Cada año se reunían en la casa indígena y analizando cualidades y virtudes de los cabildos se escogían a los mejores para que dirijan a la población durante un año: de enero a diciembre. Una vez elegidos iban a Pasto donde el señor Alcalde, quien les tomaba el juramento de cumplir el deber y hacer respetar el pueblo.

Entonces el alcalde mayor recibía una vara que era el símbolo de respeto, así una vez nombrados observaban que hacía falta al pueblo, los trabajos más comunes eran el arreglo de caminos, la iglesia y la escuela, cuando se presentaba un trabajo o minga el alcalde mayor mandaba a notificar a toda la gente y tenían que salir un día por semana al trabajo de la comunidad, los que incumplían se los volvía a notificar y si ellos no iban a trabajar se los arrestaba, pero por lo general la gente era muy unida y cumplían.

La autoridad indígena tenía tanta fuerza que ellos eran los que mandaban por encima del corregidor, cuando se sospechaba que en una casa algo estaba mal, los alcaldes lo solucionaban, si encontraban un forastero o un joven del pueblo en la casa donde había señoritas, y este no daba alguna explicación lo hacía castigar.

Una de las misiones del cabildo era asignar tierra a alguno de los miembros de la comunidad, una vez señalado el terreno, se le daba posesión con juramento y ceremonia. El cabildo beneficiaba al pueblo en el sentido de que, quien ya podía trabajar pedía tierra al cabildo porque este tenía bastante, entonces por medio de unas actas que las enviaban a Pasto, para que las aprobara el alcalde y que daban como escritura.

En el tiempo del cabildo todo era orden, respeto, nadie protestaba la juventud y la comunidad en general tenían mucho respeto por el cabildo.

El último cabildo de indígenas de Chachagüí, estaba integrado por los siguientes señores: José pinta Alcalde Mayor, Abel Bolaños Alcalde Segundo, Arquímedes Inca Regidor Mayor, Daniel Bolaños Regidor Segundo, Eliseo Pinta Fiscal Primero y Enrique Bolaños Fiscal Segundo.

A comienzos de siglo XX, había en Chachagüí unas 16 chozas con palos sembrados sobre la tierra, sus paredes de barro y chacla y puertas de chagualquero (vara larga de la inflorencia de la cabuya), la habitación con una división en el centro, un salón grande que es para dormir; en sus camas ponen las gallinas y en el piso los cuyes; la otra parte es la cocina que la separan de la sala por medio de una división ; existe un fogón con tres tulpas de piedra grande y una pequeña ; alrededor del fogón una banca para sentarse y calentarse los que viven allí; el techo de las chozas era de paja.

Para llegar a la población solo se podía hacer por los caminos de herradura, la gente madrugaba a la una o dos de la mañana para ir a pasto, Taminango, San Lorenzo o cualquier otra parte para poder regresar el mismo día a la casa, los que tenían más comodidad viajaban a caballo o  sino a pie. En esa época se llevaba fiambre y bebida y se compartía compañía con los otros viajeros. En ese tiempo no existía carro.

La primera carretera se construyó desde el kilómetro 15 vía al norte hacia Chachagüí y Pasizara; esta obra fue iniciativa de señores Tomás de la Espriella, Manuel Delgado y Zoilo Delgado por cuanto ellos tenían sus mejores fincas en esta región; la construcción se realizó en su mayor parte por el sistema de mingas, esto data de los años de 1943 – 1945; el primer carro que entró por esa carretera fue bautizado como farolito propiedad del señor Horacio Coral.

La nueva carretera Pasto – Chachagüí se construyó durante los años de 1952 – 1953, en el gobierno departamental de Sergio Antonio Ruano.

En el año de 1960 se construyó el Aeropuerto Antonio Nariño, el primer avión que aterrizo sin estar terminado fue un avión Militar de dos pasajeros entre ellos viajaba el copiloto Carlos Alberto Obyrne de la Espriella quien actualmente tiene familia en Pasizara, corregimiento de Chachagüí.

En 1970 ingenieros Venezolanos llegaron a construir la carretera panamericana, vía que produjo el progreso de la población de Chachagüí, además de la vía se construyeron dos grandes obras, que fueron el puente de Juanambu y el túnel Peña lisa, necesarias para que la vía panamericana fuera una realidad.

Los hombres de esta época trabajaban exclusivamente la agricultura, cultivaban sus propias tierras para su subsistencia. Las mujeres tenían el trabajo de hacer costales en la guanga (telar rustico hecho de varias maderas), los hombres sacaban la cabuya en tabla y las mujeres hilaban para luego pasarla por la guanga.

En el campo la gente se crío sin educación, sin escuela, sin letras; los primeros números se aprendían en los dedos de las manos. Los padres hacían uso del fuete para criar a sus hijos, porque el fuete es el que endereza a toda persona, sino se castiga a tiempo los hijos se crían soberbios, mal criados, sin temor a Dios y a la Iglesia.

Los noviazgos eran a escondidas donde los padres no se debían enterar; el que quería casarse debía mantener el secreto hasta el día del pedimento; se tenían algunos requisitos por ejemplo: el novio miraba a la novia si ella era de trajín, que no sea aseñorada y debía ser buena para la casa.

En esa época había mucha cultura, mucho respeto; todo el mundo decía “buenos día señor”, “buenos días señora”, si era ahijado tenía que arrodillarse y pedir la bendición.

Algo hermoso de recordar de la época son los paseos o romerías que se hacían en familia, donde se llevaba comida, ropa, ollas, platos, el destino ir a visitar a nuestra señora de las lajas, dos o tres días y se dejaba las puertas abiertas y nadie tocaba nadie.

Cuando se construía una casa de bareque y techo de paja, para colocarle el techo de paja, se invitaba a la gente para que unos vayan a cortar la paja a los yungas, otros la acarreen y el resto se dedique a empajar, se lo hacía con carácter de minga, al terminar todos compartían la boda que consistía en un caldo de envueltos de maíz con gallina, arroz con cuy, yuca, maní y chicha; muchos llevaban a su casa la boda y luego regresaban al baile; si no estaba presente la esposa del ayudante o colaborador, igualmente se le enviaba la boda a su casa. La fiesta o el baile lo alegraban con música de cuerda (guitarra, violín, maracas).

Cuando la casa era tapia (tierra apisonada) y techo de teja, los invitados debían llevar a regalar una teja adornada y a la vez una botella de aguardiente; de igual manera participaba de la boda y del baile.

En aquellos tiempos las tiendas eran demasiadas escasas, solo vendían algunas cosas como sal en grano, panela, arroz, manteca de cerdo y gordana de res; los demás productos eran cultivados en sus propiedades como maíz, papa, yuca, fríjol, plátano, etc. El dinero que circulaba se denominaba centavos o pesos chiquitos, era demasiado escaso.

Se practicaban juegos como la chaza, la rana, el tejo y el naipe (la caída).

Pero el juego más predilecto fue y sigue siendo el futbol, los antecedentes más remotos de este juego en Chachagüí se sitúan alrededor de los años 50. No es sino hasta el año 1955 que se encuentran evidencias de algún tipo de equipo de futbol practicado en una extensión de tierra o como se le llamaba potrero, con la ayuda incondicional del párroco de ese entonces el reverendo José Ignacio Burbano quien fue el gestor de la idea de conformar un grupo de jóvenes que practicaran deportes como; el fútbol y baloncesto. Entre los años de 1956 y 1963 este grupo viajaba a otros lugares a disputar encuentros amistosos esos lugares fueron San Lorenzo, Buesaco, La Florida y Taminango.

A partir de los años 60 se conocieron tres equipos que practicaron futbol en Chachagüí, estos fueron el Deportivo Chachagüí (1960), Deportivo Estrellas Rojas (1969) y Deportivo Cano cuyo nombre fue en honor al aeropuerto de Cano, cuyos jugadores de este equipo fueron los trabajadores que construyeron el aeropuerto, que en la actualidad se le conoce como Aeropuerto Antonio Nariño, en esta década (60s) básicamente se practicó futbol que tenía lugar en fracciones o grupos de villas o sectores definidos y también entre pueblos y parroquias.

En 1970 el día 10 de julio en la casa del señor Álvaro Vásquez, Se realizó el primer intento serio de establecer un reglamento interno en un club que fuera el Deportivo Chachagüí, el club más antiguo del municipio, fue promovido por el señor Miguel Achicanoy y Álvaro Vásquez entre otras personas, pero además en esta década (70s) aparecen otros clubes entre ellos Club Antonio Nariño, Club Chorrillo y Club Sol De América, pero en las veredas del sector rural también había aparecido el futbol específicamente en la vereda de Pasizara y en la vereda de Cimarrones formando los Clubes de Pasizara y Juanambu respectivamente.

En 1972 un 25 de octubre, se fundó el Club Antonio Nariño, uno de sus fundado-res el señor Diego Chávez, unió un grupo de amigos y organizo este grandioso club de futbol, para 1979 un 2 de noviembre comenzó a existir el Club Juanambu. En noviembre y agosto de 1970 se fundaron los equipos de Chorrillo y Pasizara, cinco años más tarde lo haría el Club Sol de América.

Hasta 1980, casi todos los encuentros eran de carácter amistoso y se realizaron competiciones en las fiestas patronales y se jugaban en una cancha o potrero ubicado en el pueblo o casco urbano. A comienzos de la década de los ochenta (80s) nace un club en la vereda de Matarredonda en la casa del señor Campo Elías de la Cruz, exactamente el 12 de marzo de 1981 se fundó el equipo Flamengo.

En 1982 aparecen dos grandes conjuntos deportivos, el primero de la mano de un Profesor del Colegio Nacionalizado de Chachagüí, “el profesor Chepe” (José Antidio Rodríguez), como cariñosamente todo el pueblo le llamaba, este señor se encargó de fundar el Club Independiente, el día 16 de diciembre de 1982, por otro lado a la familia Díaz también había llegado el furor del futbol y se creó el Club Estrellas un 18 de septiembre del año 1982, y desde este año estos dos equipos deleitaron al pueblo chachagueño con su calidez en el juego.

En 1983 una familia nativa de Chachagüí, también se da a la tarea de crear un club de futbol, en cabeza del señor Jesús Erazo se crea el Riverazo en honor al apellido Erazo, pero un año más tarde, el 17 de febrero de 1984 se oficializaría la creación del Club Atlético Alianza, es preciso anotar que hubo muchos clubes que se formaron en estos años pero luego se disolvieron, entre esos equipos existieron Atlético Mineiro, Club Acapulco, Real América, Atlas, Dri y muchos más.

Llegan los años noventa (90s) y con ellos la buena noticia; nuestra selección Colombia volvía después de 28 años a un mundial de futbol, en Chachagüí como en todos los pueblos de Colombia se había generado una gran afición al futbol con el caso de Colombia rumbo al mundial Italia 90 y es de esta afición donde empiezan a surgir una nueva generación de jugadores y clubes, en el barrio la Loma, se creó el Club Cóndor, un 20 de febrero de 1992, con el liderazgo del señor Miguel Bolaños, por este mismo año en el mes de noviembre por el sector del aeropuerto, en la casa del señor Enrique Pantoja, se reunían una serie de amigos y vecinos( Nelson Bolaños, Juan Gómez, Juan Carlos Martínez y otros), para hablar sobre la posibilidad de crear un club de futbol, es así como un 20 de noviembre de 1992 con un grupo de jugadores muy jóvenes nace DINAMO FUTBOL CLUB y desde ese entonces se convertiría en un equipo protagonista en cada competición realizada en Chachagüí.

Un año más tarde 23 de febrero de 1993, Chachagüí se convertiría en el municipio número 60 del departamento de Nariño y así obtendría su autonomía política, económica, cultural y deportiva, después se crean los equipos Bellavista (1994) de la mano de familia Ojeda, Atlético Cano (1997) con el liderazgo del señor Ilder Ibarra y Fidencio Vásquez.

En Casabuy un corregimiento ubicado al occidente del municipio años atrás 1981 ya se practicaba el futbol, pero solo hasta el año 1998 se organizaron y crearon dos clubes de ese sector; el Club Casabuy y el Club Fluminense.

Hacia el otro extremo del municipio en el corregimiento de Pasizara y en el corregimiento de Sánchez se fundaron los equipos de Promicon (1997) un club organizado por docentes que laboraban en esa zona luego pasaría a llamarse Club Centauros como se lo conoce actualmente, el otro equipo en crearse fue el Sporting Damago (1997) que surge por la idea del señor Hernán Enríquez y sus amigos.

Del año 2000 en adelante hasta nuestros días surge una gran camada de clubes desde los diferentes barrios y veredas del municipio entre ellos se cuenta con; Club Guapiuy (2002), Club Juventus (2001), Club Arizona (2005), Club Cruz Azul (2005), Club Arsenal (2005), Club Cimarrones (2001), Club Sporting Cristal (2001), Club Senegal (2000), Club Inter (2007), Club Dinamo B (2007), Club Real Chachagüí (2006), Club Nueva Generación (2008), Club Independiente B (2008).

Nuestros antepasados de Chachagüí haciendo honor a su cultura también realizaron sus desfiles, levantaron arcos y regaron flores, se vistieron de máscaras y tuvieron sus danzantes venerando en el Dios cristiano al Dios de sus antepasados, “el Dios Maspapuy” una estatua que era de piedra escondida en una cueva, cuando el verano era muy fuerte corrían, lo sacaban de la cueva en desfile y lo trasladaban hasta la mitad de la plaza y esperaban hasta que este trajera la lluvia, cuando transcurría el tiempo y no llovía con ramas lo azotaban hasta que llueva. Entonces hacían una comelona para agradecerle; luego lo transportaban hasta la cueva para esconderlo, una cueva ubicada en un lugar llamado La Joya, cañón del Rio Pasto, lugar de difícil acceso por que la roca es viva.

La fiesta del Corpus Christi, esta se celebraba con gran pompa en Chachagüí en tiempos de cabildo, ensanchaba ella un sincretismo entre lo ritual religioso aborigen y lo cristiano español; mostraba además la gran mezcla y variedad de intercambios culturales.

Las fiestas agrarias aborígenes respondían en los tiempos antiguos a una necesidad profunda de los individuos y de los grupos sociales, para expresar la alegría comunitaria y el agradecimiento por la fecundidad de la tierra, pero poco a poco esto fue quedando atrás para dar paso a celebraciones puramente católicas.

La fiesta del Corpus Christi se sigue celebrando en algunos pueblos de Nariño como; Sapuyes, Cumbal, Funes, Pupiales, Córdoba y en algunos corregimientos del Municipio de Pasto como; Obonuco, Jongovito, Genoy.

En Chachagüí en las fiestas se reunía toda la comunidad y disfrutaban de los castillos de alimentos, allí se colgaban plátanos, yucas, bananos, guineos, gallinas, guaguas de pan, un zapallo de año que se colgaba en el centro, también objetos manufacturados como, alpargatas, sombreros, chalinas, etc.

El enorme zapallo de año, que generalmente tiene la silueta de una persona sentada colocada en medio del castillo de alimentos, los cristianos de Chachagüí que exteriormente celebraban la festividad del Cuerpo de Cristo, en su interioridad recordaban a su Dios Maspapuy, que vivía escondido en una cueva en los cañones del rio.

La música era la guitarra, charrasca, flauta y el bombo, a esa fiesta solo iba la gente mayor, a los niños, si de pronto los enviaban a ver solo de día y por la noche los mandaban a la casa. En esa época todo el mundo tomaba chicha, se disfrutaba y no se gastaba dinero, porque todo era gratis. El fiestero mataba una vaca y daba de comer a todo el pueblo, la bebida era la chicha esta se hacía por botijas, la fiesta duraba de tres a cuatros días. El primer día llegaba gente de todas las veredas, inicialmente se celebraba una misa en honor al santo san Isidro labrador, después los niños y mayores realizaban unas danzas, al otro día se desataba el castillo; cada persona se llevaba un alimento y al año siguiente tenía que devolver el mismo alimento pero duplicado; así se hacía con todas las cosas y alimentos del castillo, el fiestero recibía a la gente y daba una noche de baile.

Luego con la influencia de culturas de otros pueblos y la influencia de la religión católica se empezaron a celebrar varias festividades en Chachagüí entre ellas;

La fiesta de negros y blancos, este festejo nariñense que celebró inicialmente en el Municipio de Pasto y luego se trasladó a todo el departamento de Nariño, se remonta al año 1807, cuando los negros huidos de la población antioqueña de remedios indultados por cedula real, siguieron hacia el sur. En Popayán se enteraron de lo sucedido en remedios y un buen día se presentaron en masa ante las autoridades coloniales para que se les concediera un día libre, pero “libre de verdad”, en recompensa de su trabajo de doce meses, la solicitud viajo a Madrid – España y volvió con el acogimiento muy paternal del rey, al cabo de larga espera, se señalaba el 5 de enero, víspera de los reyes magos, como el día de los negros.

En nuestro municipio hace muchos años, Los primeros días del mes de enero es una fiesta común para los chachagüeños, se juega, se divierte, se goza, se baila… Tres de enero, día del carnavalito: los niños se disfrazan de los personajes de la actualidad colombiana. Cuatro de enero, día de la llegada de la familia chacha-güeña: salen en desfile las principales familias conmemorando a las primeras familias foráneas que llegaron a la población. Cinco de enero: juego de negritos, cosmético de varios colores se embadurna el rostro a toda persona que se cruza en el camino. Seis de enero, día de los blanquitos: concursos de comparsas, desfile de pequeñas carrozas elaboradas por los artesanos chachagüeños, Se juega a los blancos echándose polvo, harina, carioca, cosmético.

Fiestas Patronales, los chachagüeños celebran hace más de 3 décadas tradicionalmente las fiestas en honor a su patrona “La Virgen de Fátima” a fines del mes de mayo, Para ello los fiesteros o junta organizadora, trabajan durante un año para festejar dicho acontecimiento.

Desde 1980, el último domingo del mes de agosto de todos los años se realiza el concurso de las cometas y exposición de las muestras campesinas y artesanías chachagüeñas. Chachagüí tradicionalmente celebra el festival de las cometas, ahora integrada a la feria artesanal; este evento ha sido muy importante para esta región ya que convoca a niños, jóvenes y adultos de todas partes de Nariño a una sana recreación, igualmente promociona el turismo por ser un municipio visitado por una gran cantidad de turistas de las diferentes regiones del departamento y del país.

El festival de las cometas es un evento que se ha venido realizando hace 30 años , dando oportunidad a la gran participación ciudadana en las diferentes actividades, podría decirse hoy en día el festival se integra con la exposición de muestras campesinas y artesanías del campo chachagueño. Es un evento que en su esencia proyecta la filosofía de su origen, cual es congregar, integrar y hacer trascender las agrupaciones culturales que en estas fechas se dan cita en este municipio del departamento de Nariño. Es la cultura del pueblo que encierra las tradiciones, la idiosincrasia y la historia, la diversión donde se manifiesta la elocuencia de la danza, las diferentes regiones, sus características como fuente representativa de cada vereda, corregimiento, caserío de nuestro pueblo. Es un festival de muestras campesinas donde se presentan los diferentes productos cultivados y labrados en nuestro campo, es también un festival artesanal evento donde se congrega y se integra la labor de las agrupaciones culturales a través de objetos artesanales elaborados en fique, guadua, madera, bambú, lana y otros, que se ofrecen a los moradores sus capacidades cimentadas en el contexto mismo de sus raíces culturales y ancestrales. Cabe recalcar la importancia de estos procesos culturales como medios pedagógicos para abrir espacios participativos culturales que logran potenciar la formación de niños, jóvenes y adultos, dentro de los marcos de reconocimiento, respeto y aceptación procurando siempre que nuestro pueblo no se pierda en culturas ajenas. EL festival se realiza en la última semana de agosto de cada año, entre los días 25, 26, 27, 28,29 y 30 donde se realizan eventos deportivos entre semana como por ejemplo; carreras atléticas, carreras ciclísticas, motociclismo, y otras. En las noches se realizan presentaciones de grupos musicales y culturales en tablados populares, de las diferentes veredas y corregimientos de la región, en los dos últimos días se realiza un reinado popular, se disponen las calles del pueblo para indicar las muestras campesinas de cada corregimiento y también se ejecuta el concurso de cometas donde participan en diferentes categorías como niños , jóvenes, adultos y donde se premian las más coloridas, las que más se elevan y por último se finaliza el festival con una gran verbena popular, para todo el público que asiste a este grandioso evento.

El área de acción del festival se desborda a todas las regiones campesinas, urbanas y citadinas del departamento de Nariño, donde propios y extraños se dan cita a nuestro municipio, por negocio, placer y recreación. Entre los meses de junio, julio y agosto se presenta la época de vientos y verano, es la temporada donde hay más demanda de turistas y visitantes a nuestro municipio siendo esta una ventaja importante del festival.

En las actividades religiosas hay celebraciones Eucarísticas desde 1965 con sacerdotes invitados, procesiones con la Virgen por las principales calles de la población, en estas participan los estudiantes de la primaria y secundaria, docentes y administradores educativos, el alcalde y su gabinete, las hermanas de los sagrados corazones de María y de Jesús, los militares y la población en general. Posteriormente se queman los juegos pirotécnicos amenizados por una banda. Entre esas celebraciones podemos nombrar; la semana mayor o la semana santa donde se realizan procesiones y eucaristías en honor a Jesucristo, las fiestas patronales en honor a nuestra señora de Fátima, las primeras comuniones, la pasada del niño Jesús en diciembre, etc.

Finalmente Chachagüí fue elegido como Municipio número 60 de Nariño mediante ordenanza 20 del 24 de Noviembre de 1992, sancionada el 23 de febrero de 1993, cumpliendo así con los requerimientos de la ley como a una respuesta al centralismo administrativo y financiero de Pasto al alto grado de abandono y el deseo de sus pobladores.

Economía

Sus mayores ingresos provienen de los sectores primario y terciario, siendo principal el sector agropecuario (70%) y la primera actividad es la pecuaria; su agricultura es escasa por la calidad del suelo y los principales cultivos son los de cabuya y maíz. El comercio y servicios representa el 17% de las actividades y en este sector lo la gran mayoría de establecimientos son dedicados al turismo y la recreación.

Clima

En Chachagüí, los veranos son cortos, cómodos y nublados y los inviernos son cortos, frescos y mayormente nublados. Durante el transcurso del año, la temperatura generalmente varía de 12 °C a 22 °C y rara vez baja a menos de 10 °C o sube a más de 24 °C.

En base a la puntuación de turismo, la mejor época del año para visitar Chachagüí para actividades de tiempo caluroso es desde finales de mayo hasta finales de septiembre.